sábado, 22 de noviembre de 2014

Te rendiste.

¿Que estoy diferente? ¿Cómo no estarlo?
Te rendiste, sin siquiera intentarlo...

Te rendiste, aunque nunca lo admitas.
Te rendiste al decir que era imposible.
Lo que duele es que sé que yo habría movido montañas,
valles y océanos para encontrarte...

Tú en cambio decidiste ir por el camino fácil
y simplemente rendirte, sin haberlo intentado.